Lo primero que se enseña cuando un niño o una niña comienza a dar clases de flamenco es cómo a de mover las manos y los brazos.
Mi profesora nos insistía mucho en ello, y gracias a que nos decía la frase: "Cojo la manzana, me la como y la tiro", nosotras nos íbamos recreando en nuestra mente dicho movimiento e intentábamos plasmarlo lo mas semejante posible.
Nos pasábamos canciones enteras moviendo los brazos sin parar, y en muchas ocasiones era doloroso, pero la perseverancia y la exigencia de la maestra hacía que siguiesemos.
martes, 22 de abril de 2014
domingo, 13 de abril de 2014
Flamenco como estilo de vida
Hay cosas que se llevan dentro en el corazón desde el alma y que se forjan desde la infancia...
jueves, 10 de abril de 2014
Sensaciones...
"Los años hacen la experiencia, y las emociones se ponen a flor de piel cuando ves llegar el momento de la actuación."
jueves, 3 de abril de 2014
Se lleva en la sangre...
"El baile flamenco es algo que como se dice en Andalucía "se tiene que llevar en la sangre", aun que esta afirmación no tiene peso científico si que es cierto que los bailaores y bailaoras de flamenco que tienen mayor "arte" son aquellos que son capaces de transmitir en el escenario aquello que con palabras es imposible de expresar. Es aquella garra, furia, coraje, o como se quiera nombrar lo que nos hace emocionárnos como espectadores, y yo personalmente, como bailaora".
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